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Historia

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Historia

Antes de adentrarnos en la historia del pueblo, nos parece de gran interés realizar una pequeña introducción sobre los orígenes de la mayoría de los pueblos axárquicos. Hay quien no se explica las razones que pudieron tener los aborígenes para construir los lugares de su residencia habitual en sitios tan escarpados y violentos como los que ocupan en tiempo inmemorial. Pero en cambio, al situarlos en las alturas y en las vertientes contribuyeron, sin proponérselo, a embellecer el paisaje que es uno de los más pintorescos y sorprendentes que los ojos pueden contemplar.  Plumilla de Moclinejo

Cuando los primeros moradores de la montuosa comarca dejaron su vida errante de pastores, para dedicarse a las prácticas agrícolas que habían aprendido de sus vecinos los fenicios primero, y de los romanos después, se produce el nacimiento de estos pueblecitos y estos caseríos que derraman hoy su gracia y alegría por todo el contorno. Aquellos hombres recibieron el arado, que les facilitaba el laboreo de los campos, muy difícil hasta entonces, y les proporcionaba una vida más tranquila y de mayor rendimiento que la ajetreada y penosa que hasta entonces habían llevado. Pronto estas tierras pendientes y pedregosas se vieron cubiertas por el verdor de las vides, los olivos, las higueras y los almendros.

Una familia construyó su vivienda junto a las tierras que el jefe de la tribu les había asignado para que las cultivasen. Los labriegos circundantes que también recibieron tierras con el mismo objeto, por razones de vecindad y con miras a su seguridad y defensa, construyeron las suyas no muy distantes, y así hasta dar lugar a estos pueblos surgidos con las características que hoy presentan, y que si bien son incómodas de andadura, ofrecen una fisonomía agradable y sencilla, a la que se une el encanto de un suelo que baja y sube en soberbio despliegue cara al mar, y que han sabido hacer de un terreno de naturaleza pedregosa, otro laborable y productivo. Moclinejo es un claro ejemplo de todo lo mencionado anteriormente.

Los historiadores antiguos dan diferentes denominaciones a la villa. Nebrija, en su libro, "Décadas dúas", lo llama Moclinetum, Valera, dice que su nombre es Mohinete, en la historia del Marqués de Cádiz se lee Modinete, y otros lo llaman Molinete o Molinillo. En su castillo, hoy desaparecido, se dio el grito de guerra que trajo como consecuencia "la derrota de la Axarquía", cuando los Reyes Católicos trataban de apoderarse de Málaga.

En el año 1482, el rey de Granada Muley Hacen, al ser derrotado por su hijo Boabdil, se trasladó a Málaga para vivir en la Alcazaba, trayendo consigo a su ministro Abulcasín Venegas, que organizó a los Musulmanes malagueños y a los de Ronda para atacar constantemente a las comarcas fronterizas. Contra estos actos los cristianos deciden en un Concejo de caballeros y capitanes celebrado en Antequera en marzo de 1482, realizar una incursión en Málaga entrando por la zona de la Axarquía, así que el miércoles19 de marzo 2.700 caballos y unos 1.000 infantes entraban en la Axarquía, encontrando a su paso las aldeas desiertas, ya que sus habitantes habían huido, llevándose consigo sus enseres y su ganado, a refugiarse en los castillos o en las grutas, irritados los cristianos por el escaso botín obtenido incendiaban todo cuanto encontraban a su paso, corriendo esa suerte la aldea de Moclinejo, cuyos vecinos se habían refugiado en su castillo y miraban impotentes como ardían sus casas, surgiendo entonces en ellos la idea de organizarse y luchar contra sus enemigos, originando de este modo una gran revuelta de todos los habitantes de la zona, que situados en los lugares altos arrojaban por las pendientes enormes rocas y troncos de árboles que derribaban a su paso hombres y caballos, provocando el pánico entre los cristianos que intentaban reorganizarse y defenderse sin poder avanzar por lo escabroso del terreno, y aunque pidieron auxilio al marqués de Cádiz no pudieron impedir el desastre más completo. De este modo a lo largo de los años se ha llamado " Hoya de los muertos" a un lugar cercano a Moclinejo y " Cuesta de la Matanza" a una de las lomas de la zona.

Pero años más tarde, los moros de Moclinejo se sometieron como mudéjares a los Reyes Católicos, quienes nombraron a Diego de Santiesteban alcaide del Castillo, en parte quemado, adjudicando a dicha alcaldía extensos territorios.